martes, 21 de febrero de 2012

Estructura del trabajo por proyectos. Ponencia Carmen Díez Navarro




ESTRUCTURA QUE DEBE TENER EL TRABAJO POR PROYECTOS. 



En lo siguientes enlaces podrás ver el vídeo:

http://www.youtube.com/watch?v=JTxJyN-5xUg (parte 1ª)

http://www.youtube.com/watch?v=vTTTAxnX7IY (parte 2ª)




En primer lugar, es importante destacar, que el trabajo por proyectos, es un trabajo educativo, más o menos prolongado en el tiempo, que precisa de la participación de los alumnos, maestros y familias, que parte de el planteamiento de un tema que interesa a los alumnos y que en base a él se trabajan todas las áreas de manera globalizada, propiciando la función investigadora del alumnado. 

Carmen Díez, nos comenta en esta charla, la importancia de escuchar y dejar sentir a los alumnos, para a partir de ahí, elaborar el trabajo. Es necesario saber qué intereses tienen. 

El trabajo por proyectos, no es una forma estable de trabajar, ya que parte de una fuerte inclusión del mundo emocional; lo que de verdad interesa es que el alumno tenga la seguridad de que lo suyo importa. En este trabajo, LO PRIMITIVO ES TRASCENDENTAL. 

Es importante tener en cuenta la curiosidad del alumno, y el maestro, en este sentido, debe ver al grupo como conjunto. Con el trabajo por proyectos, el alumno aprende desde “el piso de abajo”, desde la parte emocional, desde el deseo, desde dentro, ya que cualquier proyecto de trabajo viene, porque a alguien le inquieta algo desde la parte emocional.


Nos explica, que tiene en su aula diferentes espacios como son: 


- Propuestas pendientes: Un papel encima de su mesa. 

- Lugar de las Poesías. 

- Sitio donde se anotan los libros que se llevan en préstamo. 

- Caja con juguetes que traen. 

- Sitios para proyectos, disfraces, fotos… 

- Espejo para que se vean. La maestra, cuando quiere que vean algo, lo pone en el espejo, porque les gusta mucho mirarse en el. 

- Colección de palabras en una pared. 

- Lugares donde poner cosas. 

- Zapatería, donde llevan zapatos de casa. 

- Contenedores donde apuntan y guardan cosas. 



Para Carmen Díez, los PUNTOS NUCLEARES EN ESTA MANERA DE TRABAJAR son: 


1. LA AUTONOMÍA: Forma de estar en la clase, donde el maestro da autonomía a sus alumnos para elegir, actuar, manipular, descubrir cosas nuevas, a partir de las que ya sabe. 

Autonomía para equivocarse, para tantear… 


2. PARTIR DEL DESEO DE SABER: Este deseo es innato en el niño. En el grupo, se genera y se multiplica 

En esta forma de trabajo organizas, facilitas, acompañas la adquisición de conocimientos. 


3. DESCENTRALIZACIÓN DEL MAESTRO: El docente debe plantearse la escuela y la clase, pensando que no es imprescindible. 


4. GLOBALIZACIÓN: Trabajar todas las áreas a partir de un nexo común. 


5. INCLUSIÓN DEL MUNDO EMOCIONAL: En el trabajo por proyectos es más fluido, porque trabajas con temas que nacen de ellos mismos. Se trabaja conjuntamente las emociones. 
En este tipo de trabajo no hace falta esperar a que sea el día de la paz, por ejemplo, para trabajar este tema. 
Trabajando de esta manera se favorecen las relaciones sociales, se atiende a la diversidad, se facilita el trabajo cooperativo y el respeto por los demás. 

El niño, de este modo, aprende en grupo y a nivel individual. Quiere saber algo y se mueve para aprenderlo, y lo aprende de forma significativa y globalizada. 

La importancia del trabajo por proyectos es que se hace en grupo, a través de dinámicas grupales, que aparecen y enriquecen mucho más el proceso. En este tipo de trabajo, lo que lo enriquece es que se hace con los amigos de la clase, con los maestros, que están muy interesados y con las familias que participan (actitud, materiales, charlas como expertos…) 

El hilo conductor es querer algo y hacerlo en grupo, con la participación de toda la Comunidad Educativa. 


A NIVEL MÁS CONCRETO: 


- En cuanto a las personas: Es imprescindible conocer bien el grupo antes de empezar a trabajar un proyecto en común. Primero se debe ser grupo y crear un clima de seguridad. Siempre vale lo que los alumnos proponen. 

- En cuanto al tema, existen diferentes maneras de entrar: lo propone un alumno; se encuentran una seta en el patio, por ejemplo; encuentran una serpiente en una excursión; viaje a Egipto de unos padres; embarazos; dientes; cosas que van pasando o cosas que la maestra ve que juegan pero que no proponen, etc. 

También se puede hacer un proyecto colectivo, de toda la escuela, donde el tema es común. 



LA ORGANIZACIÓN: 


- Tiempos: el Proyecto debe invadir todo el horario. Trabajamos a partir del proyecto, cualquier cosa de manera globalizada. 

La única área que queda fija en el horario es la Psicomotricidad, auque en ocasiones, dependiendo del proyecto, se puede trabajar también. 

- Material y Espacios: Debe existir un espacio donde se ponen las cosas que los alumnos traen para el proyecto (mesa y pared, por ejemplo). El aula se organizará para facilitar el trabajo autónomo y cooperativo de los alumnos y en función del proyecto que vayamos a trabajar. 


Nos comenta Carmen, que cuando acaba un proyecto, porque los alumnos ya no tienen tanto interés, ya saben todo lo que les atraía sobre el tema…, se llevan su material y el sitio se queda vacío. 

Nos explica, que conviene que haya unos días que el sitio esté vacío para que los alumnos se interesen por qué está así; por qué falta material y así se preguntan qué pueden proponer. Ella les avisa para que vayan pensando y haya nuevas propuestas. 

Antes, ella, en la misma sesión hacía la evaluación de conocimientos previos, para ver qué sabían sobre el tema; les preguntaba qué es lo que querían saber y que propuestas hacían. Se dio cuenta que montar un proyecto en una sola sesión, no era una buena idea, y ahora lo que hace es que, en primer lugar, el que quiere decir algo, lo propone y ella lo va apuntando con diferentes etiquetas: dudas, lo que saben y propuestas y la que hace la infraestructura, es la maestra. 

A veces, los alumnos, no saben nada del tema y otras sí, y en ocasiones, el maestro puede ser que no sepa lo suficiente también, pero nos explica Carmen que no hay que tener miedo a esta situación, simplemente hay que reconocerlo y trabajar junto a los alumnos para ir descubriendo cosas; lo importante es entender que el proyecto se va haciendo poco a poco. 



CUANDO ACABO EL PROYECTO, ¿QUÉ HAGO?, Carmen Díez nos da unas propuestas a realizar: 



- Libro resumen con lo que se ha aprendido, por ejemplo. Se lo llevan a casa. Es un libro con nuestros comentarios, sobre las cosas que les ha interesado, por ejemplo, para que los padres puedan entrar en la dinámica de lo que han hecho. 

- Si el proyecto es sobre cocina, se llevan el recetario a casa. 

- Si lo hacen en un mural. No se llevan nada a casa, pero se invita a los padres para que lo vean. 


Según el proyecto, se finaliza de una manera u otra. 


En definitiva, el trabajo por proyectos debe cumplir con una serie de fases:


1. Gestación y elaboración: Primeros intercambios de opinión donde se plantean los posibles temas para el proyecto. Qué es lo que quieren trabajar, qué saben del tema, qué quieren aprender, etc. 

En esta fase, es muy importante que el maestro escuche y valore todas las aportaciones. 


2. Puesta en marcha del proyecto: Se realizan las distintas actividades, que serán diferentes, en función del proyecto que se vaya a trabajar. 


3. Fase final, donde el maestro comprueba que el tema ya no les motiva lo suficiente porque ya han aprendido todo lo que esperaban. En esta fase, el docente comprueba que los alumnos han adquirido ese aprendizaje y lo da a conocer también a las familias.


martes, 31 de enero de 2012

UNA ESCUELA DE OPORTUNIDADES LLENA DE COLOR



Este artículo nos habla de la situación de un Centro de Acción Educativa Singular de Málaga, y del proyecto educativo que lleva a cabo un grupo de maestros, para transformarlo en un lugar acogedor, donde los alumnos y sus familias estuvieran más implicados.
Al principio, según comenta uno de los maestros, les llamó la atención el color amarillento y el olor a pasado, con paredes repletas de cuadros de vírgenes y cristos; y de como con este proyecto educativo, donde los maestros trabajan en equipo, se han propuesto transformar esta realidad; en primer lugar, deciden pintar el centro de muchos colores, para así transformarlo en un lugar alegre, amable y lleno de vida.
Sabían que debían ser humildes en sus intenciones de cambiar viejas formas de actuar, pues la realidad de este centro es que su alumnado y familias pertenecen en su mayoría a grupos de exclusión social.
El primer día, llenaron el centro de pancartas de bienvenida, lo decoraron y acogieron al alumnado en el salón de actos, por ejemplo.
Otro aspecto que consideraron importante fueron las puertas. Pensaron que sería importante mantener las puertas abiertas, como forma de combatir el absentismo del alumnado, además de convertirlo en un centro divertido, abierto y acogedor; en relación con las puertas, trabajaron en cada una un proyecto de investigación distinto; es decir, los alumnos se dividieron en grupos y cada grupo debía decorar una puerta con una temática determinada; esto hace que a la vez que los alumnos aprenden diferentes contenidos, también mejoran las relaciones entre ellos y contribuyen al proceso de “hacer bonito y acogedor” el centro; y no hay mejor manera, que haciendo que cada uno se sienta partícipe de esa acción.
En relación con los tiempos, podemos ver que por la mañana, las madres entran en el aula e interactúan con sus hijos, hablan entre ellas y con las maestras. De esta forma, las familias se han implicado más en la educación de sus hijos y participan más en el centro. Las reuniones con las madres, se realizan a primera hora, para que puedan acudir con facilidad.
También han creado nuevos espacios de relación con las familias: encuentros con café y dulces por la mañana, cursos TIC, etc.
Descubrieron que a través del arte podían trabajar diferentes aspectos para mejorar el centro, aumentar la participación, la autonomía, la autoestima, etc. y además llenar los espacios de color, y han creado por ello un espacio dedicado a la creación artística, el Aula de Arte.
En relación con los espacios, en las aulas trabajan alumnos de diferentes edades y con proyectos diferentes; pero el proyecto global, busca ofrecer espacios e creación colectiva en el centro, con la participación de todos; por ejemplo, elaboración de carteles, esculturas, juegos, etc. También, los alumnos de 5º y 6º de primaria se organizan en grupos y trabajan como voluntarios con los alumnos de infantil.
Nos comentan también, cómo han podido trabajar con los alumnos en espacios en el exterior; al principio ni se planteaban realizar con ellos ninguna actividad fuera del centro, pero probaron y no salió mal, y a raíz de esto fueron realizando cada vez mas salidas como recurso educativo.
Comentan que una maestra terminaba sus clases poniendo a los alumnos música relajante y haciendo masajes, a algunos maestros les pareció una buena idea y la empezaron a poner en práctica en sus aulas. En definitiva, este grupo de maestros, apostó por cambiar este centro y con el a sus alumnos y familias, desde el punto de vista de la estética, de hacerlo más bonito y acogedor, pero no únicamente para que físicamente fuera bonito, sino como intención educativa; el trabajar todos por embellecer el centro, hace que todos se impliquen en su mantenimiento, por ejemplo, y esto, en definitiva, educa.
Estos maestros y sus alumnos, han convertido el centro en un espacio amable, con un clima de confianza, bonito; una escuela estéticamente cálida.